Dinamarca: Las tres claves de la ruptura de Schengen

14 May

Dinamarca, país que pocas veces aparece en los periódicos internacionales esta semana se ha llevado la palma y ha saltado a las portadas sorprendiendo a la comunidad europea con un juego arriesgado de populismo.

Consecuencia internacional de la política interna, interesado y populista. Esos son los tres adjetivos claves para definir el titular de la semana “Dinamarca rompe con Schengen y da un portazo a Europa”.

A mi parecer, el de alguien que vive desde hace nueve meses en este país y que lo veo con un pie dentro y otro fuera, estas son las claves del cierre de frotneras.

a) La decisión tomada por el gobierno danés hay que verla desde la política nacional, como resultado de las presiones entre los partidos que apoyan al gobierno de derechas en el parlamento. Dinamarca –al igual que la mayoría de los países escandinavos- se caracteriza por un sistema político de pactos y alianzas en el Parlamento. En la actualidad, al frente del gobierno están los partidos liberal y conservador y reciben el apoyo en las cortes del partido de extrema derecha Partido del Pueblo Danés (Dansk Folkeparti). Desde hace unas semanas se viene labrando una crisis entre los partidos que dan apoyo al gobierno a cuenta de la reforma de las pensiones. Esta semana llegaron a un acuerdo que asegura la estabilidad parlamentaria del gobierno hasta el fin de la legislatura –en noviembre de este año-: el ultraderechista Dansk Folkeparti apoyaría la impopular reforma de pensiones a cambio de que el gobierno diese un giro a la política exterior y en pleno debate de las fronteras en el seno de la Unión Europea decidiría cerrar las suyas.

b) Es una decisión populista en el sentido de que sirve para agitar al electorado de derechas, a meter la idea entre la sociedad danesa de que hay que cerrar las puertas al invasor inmigrante, que viene a quitarnos el pan y el preciado Estado de Bienestar. La derecha necesita movilizar a su electorado de cara a las elecciones en noviembre, pues las encuestas se las pintan difíciles para revalidar el gobierno liberal-conservador que lleva ya 10 años al frente de Dinamarca. En ese mismo sentido, el de movilizar al electorado nacionalista y conservador, se pueden entender otras presiones ejercidas recientemente por parte del gobierno para acabar con el “estado libre” de Christiania, máxima utopía de los progresistas y la izquierda alternativa, y temor de la derecha por la idea de libertad y comunidad que desprende el antiguo proyecto de vida fuera de la ley.

c) Y por último decisión interesada, pues recoge el guante de las declaraciones e iniciativas de recorte de Schengen lanzadas en los últimos días por Sarkozy y Berlusconi y va un poco más allá hasta el punto de cerrar de forma unilateral las fronteras. Al mismo tiempo, esta medida refuerza el papel nacionalista y autónomo de la política exterior danesa que siempre ha predicado la derecha. Se puede decir que el papel que Dinamarca tiende a jugar en la Unión Europea es similar al de Reino Unido. El del papel del ‘sí pero no’. ‘Sí’ a extender derechos, ‘sí’ a la libertad de comercio, ‘sí’ a la idea de Europa, pero ‘no’ a que a nosotros nos cambien los derechos, ‘no’ a que nuestra economía se vea afectada por los países más retrasados, ‘no’ a que la integración tenga algún coste. De hecho los paralelismos en el seno de la UE entre ambos países son destacados: entraron al mismo tiempo en la UE 1973, suelen ser la nota discordante en muchos tratados y las dos pertenecen a las grandes economías europeas que no están en el euro. No es exactamente que Dinamarca sea antieuropea, ni siquiera euroescéptica, pero tienen un gran recelo por sus propias decisiones. Así se muestra en las cuatro cláusulas de exención que la Unión Europea aceptó con la entrada de Dinamarca.

Es el gran complejo de este país, el querer comprometerse con la política exterior pero no poder por miedo a perder su autonomía, su independencia. Sumado esto al verse siempre inferiores que a sus vecinos.

Fuera de conspiraciones por desmontar la Unión Europea estas son las claves que explican el cierre de las fronteras con Suecia y Alemania.

Ahora bien, esto no quita del riesgo permanente de los nacionalismos (regionales y nacionales) que suponen a la idea de Europa. En este último envite por parte de los que pretenden salvar sus muebles más que mirar por los del resto han ganado los egoístas. Esperemos que este haya sido su último paso, aunque al calor de la crisis económica, política y social donde las extremas derechas siempre suben (véase Suecia, Finlandia o Francia) mucho habrá que luchar para que no avancen más.

Dinamarca, un país de contradicciones, también tiene un movimiento que defiende todo lo contrario, la plena apertura de barreras, y en los carteles con los que suelen empapelar la ciudad claman “Foreigners, please don’t leave us alone with the danes!” (“Extranjeros, por favor no nos dejen solos con los daneses”). Por su bien y por el nuestro habrá que hacerles caso.

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Una respuesta to “Dinamarca: Las tres claves de la ruptura de Schengen”

  1. Ferrale 15 mayo, 2011 a 12:33 #

    Ets brutal Vic. Enveja de la sana ^^

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