Aunque la fiesta se vista de seda…

28 Nov

Anoche se celebraba la tercera fiesta consecutiva de los internacionales. Desde el jueves esto no ha parado. Primero la celebración de mi cumpleaños en una discoteca de Copenhagen. El viernes hubo un fiestón en la universidad al que yo apenas hice acto de presencia por el cansancio del cumpleaños y ayer fue la fiesta de los cócteles.

Había que buscar una buena escusa para volver a ir de fiesta, y esa fue hacer la esperada cocktels party. Un grupo de españoles y españolas se dedicaron a organizar, comprar y preparar todo para la ocasión. Yo logré escaquearme por mis tareas del proyect. El resultado fue bestial. Era difícil conseguirlo, pues quien quería asistir había de pagar por adelantado para poder comprar todo lo necesario para la fiesta (desde el alcohol hasta la decoración, pasando por las sombrillitas para las bebidas),  pero aun así todo salió perfecto.

Un poco más tarde de la hora prevista, como siempre, comenzó la fiesta. Allí todos puestos de traje de noche, elegantes, preparados para una fiesta diferente. Tres tipos de cócteles, snaks, velas por todas partes, buen equipo de música, bola de luces y un photocoll preparado para la ocasión.

La gente iba recibiendo su vaso y la pulsera para poder ir a la barra y rellenarlo. Mientras, un servidor se dedicaba a hacer fotos a todos los que pasaban por el photocoll de “Korallen’10” (todo muy profesional).

Conforme la noche fue avanzando los cócteles dulces fueron haciendo su efecto casi sin darnos cuenta. La fila de chupitos era cada vez más larga, hasta que se acabó el tequila. Pero no problema, pasamos con el ron.

La gente se fue desinhibiendo y lo que parecía una fiesta de gentes de Wall Street, como decía mi vecina María, se volvió en una fiesta orgasmus de las de siempre. Una fiesta con diferente envoltorio, con diferentes sorpresas y nuevos chismorreos que ya deben haber empezado a correr por los pasillos de la residencia. Pero por mucho traje (hasta yo me puse camisa), mucho vestido de fiesta y mucha corbata, aquello acabó en un fiestón desfase típico de Erasmus!

Pues eso, que aunque la fiesta se vista de seda, fiesta se queda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s