Mañana

28 Sep

Mañana me levantaré hacia las 10, cogeré la bicicleta y me iré con algunos amigos a entregar unos papeles al ayuntamiento de Roskilde, después intentaré pasar a buscar algo de ropa de invierno por unos grandes almacenes que me han dicho que son baratos. Volveré a casa a comer y la tarde la dedicaré a leer los textos para las clases del jueves. Por la noche, quizá, algún plan sorpresa en Korallen o alguna película, pero nada especial. Mañana será un día fácil, un día tranquilo.

En cambio, sé que a más de 2000 kilómetros al sur de este campus universitario danés en el que vivo las cosas serán muy diferentes, mucho más complicadas. En España se vivirá mañana la quinta huelga general de la historia democrática, en plena crisis económica y con un paro elevadísimo (la tasa más alta de la Unión Europea, aquí cuando hablo con estudiantes internacionales de la situación en España todos preguntan por qué tanto desempleo). Sin lugar a dudas allí no será un día fácil.

Si analizamos la situación según el funcionamiento de esta nuestra economía es posible entender que el gobierno hubo de realizar fuertes recortes sociales para dar credibilidad a los prestamistas internacionales que financian el gasto público español, pues de lo contrario llevaba a un país, y con ello a todos sus trabajadores, a la bancarrota.

Probablemente, hasta ahí puede entenderse la acción de recortes del gobierno, pero a partir de entonces (reforma laboral, congelación de los salarios,…) algo no cuadra, pues si realmente se quería sacar a este país del barrizal en que está metido habría de ser defendiendo los derechos de los trabajadores, impulsando la protección social, luchando por conseguir una mayor igualdad social o subiendo, por qué no, los impuestos (sobre todo a las rentas más altas, pero también al resto, pues si queremos protección social de algún modo la hemos de pagar). Esa defensa del Estado de Bienestar, de la calidad de vida, de lo público del derecho al trabajo no es precisamente lo que se ha estado impulsando en los últimos tiempos (no hablo de estos dos o tres últimos años, sino en los dos o tres últimos lustros).

No es un problema de ahora. Lo que pasa es que es ahora cuando nos damos cuenta. ¿O es que funcionaba bien la economía nutriéndose únicamente de un espectacular crecimiento de la construcción y el turismo? ¿O es que era sostenible un país con una elevadísima tasa de abandono escolar? ¿O es que teníamos buenos políticos hace apenas cinco años cuando todos se dedicaban a enladrillar todo terreno virgen de edificios? Es evidente que las cosas no han funcionado nada bien, y debe ser este el momento de ponerse a corregir. Y para esa corrección no valen recortes del gasto social, ni favorecer el despido, sino una política decidida que apueste por lo público, por la protección social, que realmente equipare el nivel de vida de los españoles al de los europeos, los derechos de los trabajadores españoles a los del resto. Parece ser que en los últimos años todo eso se le ha olvidado al capitán de este barco y también a buena parte de empresarios, diputados y demás líderes de la sociedad civil. Quizá, en la primera legislatura del gobierno Zapatero las cosas se hicieron, por lo que a esto respecta, algo mejor… pero es evidente que en estos últimos años se ha dado un fuerte bandazo que ha acabado con ese leve progreso que empezaba a despuntar (aumento de las pensiones, aumento del salario mínimo interprofesional, mayor inversión en protección social, más derechos para trabajadores, igualdad,…).

Creo que ha llegado el momento de que la sociedad española se plante, se pare. Que por un día haga evidente que las cosas no se han hecho bien, que no queremos más dificultades, ni más precariedad, sino justo lo contrario y que eso se ha de lograr con compromisos reales y con políticas sociales, no valen más recortes ni detrimento de los derechos de los trabajadores. Quizá, para ello habrá que asumir cuestiones difíciles por parte de todos los lados, quizá, pero esos riesgos no se asumirán si a cambio no se nos da la confianza de saber que saldremos de esta crisis mejor de lo que entramos, no sólo a nivel económico, sino también a nivel social y laboral.

Hay quien dice que una huelga general no es la mejor forma de mostrar el rechazo a la reforma laboral o a la acción del gobierno español frente a la crisis, pero sino se hace una huelga general cuando el gobierno español ya no defiende los compromisos por los que fue elegido y tienen más poder los intereses de unos especuladores de pacotilla que una cámara soberana elegida por todo un pueblo… entonces ¿qué nos queda?

Después de esta reflexión corrijo: mañana no será un día tranquilo para mí tampoco, porque conociéndome me pasaré las horas en el ordenador pendiente de lo que sucede en aquél rincón de Europa.

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2 comentarios to “Mañana”

  1. sara 1 octubre, 2010 a 20:05 #

    QUÉ PASSSA????
    NO HAY NUEVAS EN EL FRENTE?
    TENGO EL VIAJE DETENIDO Y… ¡¡TENGO MONO!!!

  2. Mariola 2 octubre, 2010 a 16:14 #

    Vamos Vic, que necesitamos continuar el viaje! Yo entro todos lo dias y el título de esta entrada me dice que mañana escribirás, pero llega mañana y no has escrito… Pero mejor, así en la próxima entrada tendrás muchas cosas que contarnos!

    Muuuuuá.

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